miércoles, 8 de agosto de 2012

ISMAEL SERRANO !HABLA! NO COMO OTROS CANTA-AUTORES.



MARTES, 7 DE AGOSTO DE 2012
MUSICA › ENTREVISTA AL CANTAUTOR ESPAÑOL ISMAEL SERRANO

“Cada día uno se levanta con una noticia más aterradora”

Es terrible que la ciudadanía tenga que asumir la carga de una crisis que no ha provocado”.
Imagen: Bernardino Avila
El músico, que estará todo el mes girando por la Argentina, dice que la situación en su país es “insostenible”. Se queja de la pasividad de los músicos españoles y sostiene: “Cualquier historia que cuentes hoy está traspasada por la crisis”.
 Por Cristian Vitale
Le da un beso a una copa de vino y pica un pedazo de queso. Alrededor, Ismael Serrano ve gente en acción: un fotógrafo que cierra el paraguas de lluvia –del cielo cae agua a baldazos– mientras abre el de su equipo para retratarlo a él, dos o tres agentes de prensa que están en todos los detalles, alguien que lo llama de una radio y gente comiendo en grandes mesas redondas. El barrio de Palermo luce como el bar: tranquilo y cotidiano. Y él se relaja un rato, hasta que le toca hablar. “Nunca se vivió una situación así... es la primera vez que nuestros hijos van a vivir peor que sus padres”, lanza. Primer baldazo y no de agua. El cantautor madrileño cruza el océano sin moverse de la silla y pinta, incómodo, verborrágico, firme, lo que está pasando en su país. “Es lamentable. Por lo general, desde que volvió la democracia a España hemos vivido un desarrollo económico y social que nos ha permitido acceder a estudios universitarios, a derechos de salud, a un standard de vida que mis abuelos y padres no habían tenido. Por eso digo que nuestros hijos, por primera vez en mucho tiempo, vivirán con peores sueldos, salarios, salud y educación”, refuerza. Y se pone apocalíptico. Se torna escéptico.
El marco es su enésima visita a la Argentina, esta vez con el objeto de presentar Todo empieza y todo acaba en ti, su octavo disco, este viernes, sábado, y domingo, y el 31 de agosto y 1º de septiembre en el Gran Rex, y durante todo el mes en otras plazas del país, pero la tremenda y desacostumbrada crisis social y económica que está atravesando España desvía el foco. Reubica la mirada de Serrano en cierta desesperación de sus gentes y las especificidades de su trabajo pasan coyunturalmente a segundo plano. “Hay tanta mala hostia, tanta indignación, tantas cosas que decir que, bueno, cada día uno se levanta con una noticia más aterradora. Ahora parece que se sobreviene un rescate condicionado sobre España, parece que va a ser sometida al chantaje de los mercados y se va a pedir que recrudezcan los ajustes. Es terrible que la ciudadanía tenga que asumir la carga de una crisis que no ha provocado”, insiste. “Y encima nos ha tocado vivir uno de los momentos más patéticos de la historia democrática moderna cuando el presidente Mariano Rajoy, para justificar los ajustes que acaba de acometer, dice que no tiene capacidad de maniobra, que no puede hacer otra cosa. El presidente que dirige los designios de nuestro país asume su incapacidad, su incompetencia y no renuncia ni convoca a elecciones... me parece terrible, porque el español hoy está desamparado y huérfano de liderazgos políticos que le permitan recuperar la ilusión, o al menos encontrar alternativas a lo que le toca vivir diariamente.”
No es, la toma de posición política, una mirada que resulte extraña al planeta Serrano. Más allá de haber conquistado miles de corazones femeninos con canciones de amor, no puede obviarse el compromiso ideológico que impregna –a lo Aute-Serrat– su trayecto estético. Hombre de Madrid criado en Vallecas, curtido en bares y fondas, y siempre con un oído puesto en sus alrededores sociales, el cantautor dio con el perfil desde su primer disco (Atrapados en Azul, 1997) con “México insurgente”, en honor a los zapatistas mexicanos o “Papá, cuéntame otra vez”, un corte “progre” que se metió en la boca de todos y elaboró, a partir de allí, una fluida conexión con colectivos sociales. Con las Madres de Plaza de Mayo, por caso, a quienes ofrendó “A las madres de mayo”. Con la causa cubana no gusana, a través de la participación en ciertos trabajos discográficos destinados a recaudar fondos para la construcción de un hospital infantil en La Habana. O con los niños refugiados de Gaza, a través de la canción “Luces errantes”. “Tengo la necesidad moral de dar cuenta de las situaciones injustas. Y ahora me toca enfocar en España, donde realmente no hay nadie que esté en condiciones de decir que no le afecta lo que pasa”, dice

–¿Nadie?

–Bueno, supongo que la élite que ve desde la barrera esta u otra crisis, no, pero cualquier ser humano que no pertenezca a ella se ve tocado de una u otra manera. Lo noto como músico en mi trabajo. Y con gente cercana: antes de venir para aquí, uno de mis mejores amigos me decía que lo iban a echar del trabajo, que iba a engrosar la lista de desempleados en España; mi madre, que es funcionaria, ha padecido la decimonovena bajada de sueldo... en fin, hoy por hoy me sorprende la capacidad de aguante del español. Por suerte, hay cierto despertar de la sociedad a través del movimiento de los indignados, pero me sorprende que no haya sido algo más contundente, que no haya tenido una continuidad mayor, porque la situación es insostenible.

–¿Ve que el vacío de representación política a través de los partidos es total?

–Sí, y es terriblemente peligroso porque provoca un desencanto social por la clase política. Si bien existen opciones de partidos minoritarios que están creciendo, porque canalizan un poco ese desencanto, por lo general la gente se siente huérfana, y el peligro es que el desencanto puede contagiar a la democracia. Es terriblemente preocupante que en un país como Grecia tenga representación en el Congreso un partido que se declara abiertamente neonazi. Esto habla de una sociedad asustada, en estado de shock, que no encuentra respuestas. O sí... hay una frase que circula por el poder y dice “España tiene que hacer los deberes”.

–Recuerda a la Argentina de hace 20 años...

–Tal cual. Deberes que hablan de darle un carácter de obligatoriedad a unos ajustes y unos recortes que generalmente no son de carácter obligatorio, porque no tienen carácter científico.

–¿En qué situación está la labor musical en España...? La cultura y la educación son, en general, los ámbitos por donde empiezan a recortar los gobiernos de derecha.

–La música en directo, en España, ha dependido en gran manera de las administraciones públicas. Existía una tradición que distinguía a España, y era que los municipios solían subvencionar mucha música en directo, y eso ya no existe. Es un problema cuando no existe un tejido empresarial y hay que recomponer una costumbre: pagar entradas a un precio alto. Además, se da el caso de que para las producciones culturales el IVA ha subido del 8 al 21 por ciento, cuando en Francia sigue siendo del 8. Esto también impactó fuertemente en el cine, y hay un 20 por ciento de salas que se ven obligadas a cerrar por esta situación, porque ese 12 por ciento de aumento era el margen de beneficio que les quedaba. Por un lado, digamos que la cultura no entra dentro de las prioridades de un gobierno conservador, de derecha, y por otro, el gasto de la gente tiene otras prioridades.

–¿Y la “resistencia cultural”?

–Me sorprende que los músicos no sean más contundentes en sus expresiones públicas. Creo que está haciendo falta un cierto activismo por parte de un colectivo que se dice cronista de la realidad que le toca vivir, pero que no lo está haciendo. Me pregunto, cuando para bien o para mal haya pasado todo esto, qué diremos los músicos cuando nos pregunten qué hicimos. Así como la gente del cine ha sido más combativa, unida, agremiada y cojonuda como hicimos todos durante el NO a la guerra de Irak, ahora los músicos han permanecido al margen. Digo “han”, porque considero que soy un tipo que se significa bastante políticamente.
“Todo empieza y todo acaba en ti” no parece, en principio, denotar compromiso. Es una canción romántica, típica de otro de los carriles en los que Serrano se mueve con facilidad, cuya letra –bien representada en el video– lo muestra muerto por una mujer. Pero él le da una vuelta. “Bueno, sí, la canción es de amor de pareja o algo así, pero me ha servido como para extrapolar lo que uno debe hacer cuando se enamora, que es jugársela, exponerse, arriesgarse, a lo que debe hacer uno ante una realidad política adversa, que es tomar la iniciativa y buscar en uno mismo la llama que alumbre ese camino que se dirige al cambio, al lugar soñado. La verdad es que cualquier historia que cuentes hoy está traspasada por la crisis. Es un ruido de fondo que está en todo”, sostiene y reubica la mirada en otras dos canciones que sí le entran más directo al tema: “Despierta” y “Habrá que someter a referéndum”, en especial. “Hablo de despertar, porque es el momento, un momento que creo se está dando recién ahora con el movimiento de los indignados, que responde a una toma de conciencia por parte de una ciudadanía que está sumida en el hartazgo, que está cansada de que no se la tome en cuenta. Y de someter a referéndum, que alude a que seamos tenidos en cuenta, consultados como merecemos ante la marea de acontecimientos que nos toca vivir”, explica.

–Canciones que se dejan impregnar por la crisis y que conviven con “Te odio”, “Mientras tú llegas”, esas piezas que, si nos las hace, sus seguidoras lo matan...

–Bueno, es que la vida son historias de amor. Yo le canto a todo lo que me emociona: mis vivencias, lo que leo en los periódicos, lo que veo más allá del horizonte, en fin, todo eso es susceptible de convertirse en canción.

–En términos musicales, hay un eje en su trayectoria que es buscar alternativas estéticas que modifiquen pero no eliminen su esencia de trovador. ¿Este disco es ejemplo de ello o el foco estuvo más puesto en el mensaje?

–Ultimamente venía escuchando cantautores irlandeses como Damien Rice o Glen Hansard, que se ven absorbidos por la pasión en la interpretación. Es gente que tiene canciones con una dinámica exagerada. Canciones que empiezan con voz y guitarra, y de repente los estribillos se abren hacia guitarras eléctricas contundentes, o hacia arreglos de cuerda. Gente que parece tener cierta austeridad que no es tal. Yo intenté recuperar esos recursos en mis canciones: empezar con voz y guitarra y abrirme después a los estribillos con arreglos de cuerdas. Esa sencillez. Por más que hay ejercicios de estilo como el tango “Mañana porteña en Madrid” o “Te debo una canción”, donde toco el charango, me apetecía ir por el lado de la vanguardia de la canción de autor.

–Un disco que parece austero pero no lo es, en síntesis.

–Creo que es un disco sosegado. Digo que es un nuevo comienzo, pero no rompe con los anteriores. Responde más a un estado de ánimo y una disposición mental, a la necesidad de buscar otra dirección. Y en ese lugar estoy, porque a nivel personal también me toca vivir nuevos horizontes. A lo mejor tiene que ver con la crisis, ¿no?, en el sentido de buscar un nuevo comienzo.

Del fatalismo a YPF

¿Con qué Argentina se ha encontrado en esta visita?

–Vengo a una Argentina que está viviendo una etapa de crecimiento sin parangón y representa una oportunidad única para ocupar el lugar que merece, después de una historia reciente tan llena de sufrimiento, sangre y lágrimas. Desde España a veces uno dice, “joder, quizá debiéramos aprender de los argentinos esa capacidad de levantar la mirada y recuperar la autoestima”, más allá de lo político, más allá del fatalismo que parece que al argentino lo lleva a cuestionar cada proceso en el que le toca vivir o presagiar catástrofes todo el tiempo... digo, más allá de eso, el argentino tiene la capacidad de sentir que, aunque todo se derrumbe, no viene el fin. Creo que nosotros, que estamos en estado de shock vital, deberíamos aprender de esa capacidad de apretarse los machos y tratar de soportar el vendaval.

–¿Qué opina personalmente del caso Repsol-YPF?... las aguas parecen más calmas hoy.

–La verdad es que en España no ha tenido mayor trascendencia que los aspavientos de los dirigentes políticos que, sobreactuando un poco, han puesto el grito en el cielo. Creo que la ciudadanía, en términos generales, no se ha visto afectada ni económica ni anímicamente. Me han dicho que resultaron un poco controvertidas las declaraciones de Serrat y Sabina sobre el tema, pero la verdad es que allí pasaron sin pena ni gloria. Es más, en España hay una revista nueva que se llama Mongolia, que es parecida a vuestra Barcelona en el sentido de la ironía y la sátira, y sacó una contraportada en la que salía el ministro de Industria, José Manuel Soria, diciendo “devolvednos vuestro petróleo” (risas). A nivel personal, veo la decisión del gobierno argentino como un ejercicio de soberanía sin más, y la mayor parte de los ciudadanos españoles lo ve igual. Lo ve como un suceso de la política internacional ajeno y lejano, y consciente de que no va a afectar nada en su vida cotidiana.

UNA IDEA CLARA Y CONCISA DE DE EDUARDO GARZÓN


No todas las familias españolas se endeudaron; ni lo hicieron al mismo nivel, ni para los mismos propósitos.

En el anterior post comprobamos que el gran problema de endeudamiento que tiene la economía española reside fundamentalmente en el sector privado, y no en el sector público como parece desprenderse de los grandes medios de comunicación. A su vez, observamos que la mayor parte de la deuda privada corresponde a las empresas y no a las familias, y que de esa deuda empresarial española el 95% se le atribuye a las grandes empresas (aquellas con más de 250 trabajadores).
En este post nos centraremos en la otra pieza de la deuda privada: la deuda de las familias. Este endeudamiento se analizará teniendo presente la gran disparidad de renta que existe entre los hogares españoles, con la intención de descubrir si en el comportamiento de estos agentes económicos ha influido la cantidad de renta que poseen. Puesto que el mensaje que se palpa en el ambiente es que “todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” o que “todos hemos tenido excesos” (y que por lo tanto todos hemos de hacer sacrificios), este análisis pretende revisar la veracidad de esa afirmación.
Para ello empleamos los datos de la última Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España. Su año de estudio es el 2008, que al ubicarse justo después de la época de endeudamiento masivo de la economía española (1999-2008) nos viene muy bien para conocer la situación de las familias después de ese período.
Empezamos examinando la cantidad de hogares españoles que en el año 2008 presentaban algún tipo de deuda. Así descubrimos que en el año 2008 el 50,1% de los hogares españoles tenía algún tipo de deuda. El resto de hogares (el 49,9%) no estaba endeudado. Éste es un dato llamativo que contrasta con la famosa tesis que reza: “todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Los datos estadísticos oficiales nos dicen que no ha sido así, y que en todo caso solo la mitad de las familias se había endeudado por encima de sus posibilidadesLa otra mitad de las familias españolas había adecuado sus gastos a sus ingresos y no había recurrido a tomar prestado dinero de ningún tipo. No me resisto a destacar que estas familias están hoy día pagando a través de aumentos de impuestos y de recortes de prestaciones públicas unos excesos con los que nada han tenido que ver.
Ahora realicemos la misma observación pero centrándonos en el tipo de hogares que hay en función de la renta que disponen. Para ello ordenamos a todas las familias españolas de mayor a menor renta, lo que queda reflejado de forma abstracta en la barra azul del siguiente gráfico. De esta forma los hogares más ricos quedan en la parte superior de la barra azul y los más pobres en la zona inferior.
Como podemos ver, si nos centramos en el 20% más pobre de las familias, solo el 16,5% de ellas presentaba algún tipo de deuda a finales de 2008. Si nos fijamos en la siguiente quinta parte más pobre, observamos que esa proporción alcanzaba el 42,3%. Para el resto de familias descubrimos que el porcentaje oscila entre el 61,2% y el 68,5%. Existe una gran diferencia entre el 60% más rico de los hogares y el 40% más pobre (y a su vez dentro de ese 40% también hay grandes diferencias). Dentro del 40% más pobre, muchas menos familias han recurrido al endeudamiento que en el caso del 60% más rico. Esta diferencia se vuelve abismal si comparamos la quinta parte más pobre de las familias con la quinta parte más rica. Estos resultados tampoco van en la línea del manido mensaje que nos responsabiliza a todos por igual del sobreendeudamiento español. Los datos nos revelan que las familias más pobres han recurrido bastante menos al endeudamiento que las familias más acaudaladas.
Pero no todas las formas de endeudarse responden a los mismos motivos. No es lo mismo que una familia se endeude para comprar su vivienda habitual en un contexto de disminución salarial y aumento vertiginoso de los precios inmobiliarios, que una familia que se endeude para adquirir una propiedad inmobiliaria distinta de la vivienda principal y luego aproveche para venderla cuando los precios suban. En el primer caso la familia se ha visto obligada a endeudarse para optar a la propiedad de su vivienda y en el segundo caso asistimos a una operación de especulación inmobiliaria. Parece evidente que la responsabilidad o culpabilidad relacionada con el endeudamiento difiere mucho dependiendo de si estamos en el primer caso o en el segundo.
Pues bien, ahora nos olvidamos de todos aquellos hogares que no se han endeudado y centramos la mirada en los que sí lo han hecho. Ordenamos estos hogares endeudados de mayor a menor renta y miramos qué parte de esa deuda se ha destinado a la compra de una vivienda habitual.
En esta ocasión nos encontramos con que cada estrato de hogares presenta una proporción diferente. La proporción de deuda destinada a la compra de una vivienda habitual aumenta conforme disminuye la renta. Tenemos así que para el 40% más pobre de las familias endeudadas el 73,4% de la deuda contraída ha sido utilizada para comprar una vivienda habitual. En el otro extremo nos encontramos con que para el 10% más rico de las familias esa proporción disminuye hasta un 42,2%. Observando el resto de estratos podemos extraer la conclusión de que endeudarse para adquirir una vivienda principal ha tenido más peso e importancia en las familias de menores recursos que en las más adineradas.
Ahora hacemos lo mismo pero con la proporción de deuda destinada a la compra de propiedades inmobiliarias distintas de la vivienda principal, actividad estrechamente vinculada con la especulación inmobiliaria.
En esta ocasión el porcentaje aumenta en función de la renta de los hogares, y con una intensidad más notoria que la anterior en el caso del 20% más rico de los hogares. Este tipo de deuda representa el 11,1% de toda la deuda contraída por los hogares situados por debajo del percentil 40. En el caso de los tramos ubicados entre el percentil 40 y el 60, el 14%; y en el situado entre el 60 y 80, el 18,5%. Para los dos últimos deciles el ratio es de 33,3% y 42,8%, respectivamente. Estos datos reflejan que endeudarse para adquirir propiedades inmobiliarias distintas a la vivienda principal tiene mucha más importancia en las familias más ricas (concretamente las situadas en el estrato del 20% más rico).
Resumiendo. A pesar de que a través de los medios de información convencionales se repita una y otra vez el mensaje de que todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades durante los años de la burbuja inmobiliaria y que por lo tanto todo tenemos ahora que aceptar los sacrificios que se nos imponen, los datos oficiales muestran algo muy diferente. Centrándonos exclusivamente en la deuda de las familias comprobamos que la mitad de los hogares españoles no presentaban ningún tipo de deuda a finales de la burbuja inmobiliaria, por lo que, en primer lugar, el sobreendeudamiento familiar no se le puede achacar a toda la población española. Si atendemos a esa lógica comentada de que hay que pagar por los excesos cometidos, no parece tener mucho sentido que familias que no se han endeudado lo más mínimo tengan hoy día que estar sufriendo recortes en sus derechos sociales y subidas de impuestos. En segundo lugar, los hogares más pobres han recurrido menos al endeudamiento que los más acaudalados, y sin embargo sufren con la misma (e incluso mayor) intensidad los recortes sociales y subidas de impuestos. En tercer lugar, hemos visto que la mayoría del endeudamiento contraído por los hogares más pobres se ha destinado a la compra de una vivienda habitual, lo que nos hace pensar en la necesidad de haber adoptado esta decisión a tenor de los elevados precios inmobiliarios y la progresiva pérdida de capacidad adquisitiva. Es decir, muchos de estos hogares situados en los estratos más pobres no tuvieron más remedio que acudir al endeudamiento para poder disfrutar de una vivienda en propiedad. En cuarto y último lugar, una buena parte del endeudamiento contraído por los hogares más ricos (especialmente los situados en el estrato superior) ha sido utilizado para la compra de propiedades inmobiliarias distintas de la vivienda principal, lo cual revela que estas operaciones respondían a motivaciones caprichosas y no a necesidades de primer grado como lo es la compra de vivienda habitual que acabamos de comentar.
Ni todos nos hemos endeudado por encima de nuestras posibilidades; ni todos lo hemos hecho al mismo nivel; ni para los mismos objetivos. Y esto tendría que ser clave a la hora de repartir y afrontar las responsabilidades derivadas del sobreendeudamiento familiar español.


Rv: [Nueva entrada] LOS ÚLTIMOS PASOS PARA ACABAR CON LA ESCUELA PÚBLICA Y DE GESTIÓN 100% PÚBLICA


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LOS ÚLTIMOS PASOS PARA ACABAR CON LA ESCUELA PÚBLICA Y DE GESTIÓN 100% PÚBLICA

by extrematuhorizonte
Es posible que a muchxs de vosotrxs os sorprendan titulares como este en prensa :"Educación aplica también sus recortes a la enseñanza concertada"
Pero la realidad como en todo se esconde tras la letra pequeña, ya que las empresas de la educación nunca se verán perjudicadas por estos recortes, pues como podemos leer en este otro artículo "El 59% de los ingresos de la educación privada se pagan con dinero público", lo que significa que a pesar de haber una reducción de los ingresos en la escuela concertada, esta sólo afectará a las nominas de sus trabajadorxs, porque las empresas que las dirigen (constructoras e instituciones religiosas en su mayoría), no se verán afectadas lo más mínimo.
Por todo ello desde Soy Pública volvemos a lanzar el siguiente futurible, esperando que la gente reaccione antes de que sea demasiado tarde:
La escuela pública y la escuela concertada no dejan de ser una escuela de masas, con la gran diferencia de la manipulación ideológica que se posibilita en esta última, pero que a efectos de la clase obrera (que somos el 99%) son escuelas que tienen los días contados y ambas quedarán reducidas a centros asistenciales con una gestión privada de los fondos públicos que reciban; a esto deberemos sumarle que gran parte del profesorado será sustituido por personal en prácticas que no llegarán a cobrar más de 1000 euros mensuales, como ya está ocurriendo con la entrada de la Fundación Empieza por Educar en nuestras escuelas.
Todo esto se propicia con unos sencillos pasos:
1º Se degrada la escuela pública.
2º Se comienza a degradar la escuela concertada.
3º La escuela concertada se queda con toda la gestión de la escuela pública.
4º Solo algunas escuelas privadas-concertadas mantendrán cierto prestigio para dar cabida al alumnado "excelente"(como las Charter schools americanas) y el resto de las escuelas públicas con gestión privada quedarán como asistenciales.
Nota: Os animamos a poner en nuestro buscador palabras clave como "conciertos" "religión" "construcción" … para informaros sobre estos y otros temas de vuestro interés.
extrematuhorizonte | 7 de agosto de 2012 at 21:51 | Categorías: Denuncias, Documentos | URL: http://wp.me/p1k2La-2wA
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Rv: La princesa de las alas rosas


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La princesa de las alas rosas

La princesa de las alas rosas


Posted: 07 Aug 2012 02:49 AM PDT

Si bien es cierto, los trastornos del desarrollo del lenguaje y la comunicación son de muy diverso origen y variadas características, es un hecho comprobado que la mayoría de los niños afectados, puede presentar secuelas en su desarrollo social y afectivo.

En general, las dificultades del desarrollo de lenguaje, pueden manifestarse, desde grados leves a severos, con síntomas como los siguientes:
• Dificultades para pronunciar sonidos (dislalias) o formar completamente las palabras (trastorno fonológico).
• Dificultades para armar oraciones, incorporar elementos sintácticos (pronombres, preposiciones, artículos) o conjugar frases verbales (trastorno sintáctico).
• Dificultad para incorporar vocabulario, conceptos o comprender el lenguaje esperado para la edad (trastorno semántico).
• Dificultades en el ritmo de habla (tartamudez) o en la calidad de la voz (disfonía).
• Dificultades para establecer conversaciones con distintas personas, relatar eventos o comprender narraciones o intenciones de las demás personas (trastorno pragmático-semántico).

La variedad de causas, problemas asociados o disfunciones biológicas, configuran un abanico de diagnósticos que van desde los trastornos específicos de lenguaje (leve, moderado, severo, ), hasta los problemas de lenguaje asociados a diversos síndromes tales como Sd. De Down, Autismo infantil, etc.

En la actualidad, sabemos que una gran cantidad de trastornos del lenguaje y la comunicación, presentan disfunciones en la integración de mecanismos cerebrales para la producción del lenguaje , la comprensión del mundo , tanto físico, como social. Muchos de los procesos involucrados, se relacionan también con la modulación de los afectos, temores y preferencias sensoriales de los niños. Estas últimas, no siempre son comprendidas por su entorno, por lo cual rara vez son satisfechas de la manera en que los niños esperarían.

Cualquier dificultad para comunicarse con los demás genera, no sólo problemas al mismo niño, sino que también dentro del grupo familiar, el colegio y los distintos entornos de la vida social. En general, las conductas de la familia van desde la sobre protección excesiva , a la total indiferencia o rechazo a asumir el problema. En estos casos, los adultos presentan un mundo de relaciones sociales y reacciones emocionales que están fuera del alcance de los niños. Por este motivo, al no comprender el mundo de los demás, se originan una serie de actitudes infantiles, que desde fuera son vistas como inadecuadas o desafiantes.

Un caso que ilustra lo anterior se refiere al origen del término autismo, que fue acuñado por E. Bleuler a principios del sigloXX, para referirse al comportamiento de ciertos pacientes adultos ezquizofrénicos. La hipótesis era que estos se apartaban del mundo o rechazaban el entorno social, de manera activa, debido a sus problemas mentales. Al describir a un cierto tipo de niños, Leo Kanner, en la década de los cuarenta, propone el término de autismo infantil precoz para designar a aquellos menores que presentaban grandes dificultades comunicativas, afectivas, cognitivas y sociales. A pesar de que las excelentes descripciones de Kanner no han perdido vigencia, si lo ha hecho la interpretación que se tuvo por mucho tiempo de la causa y significado de las manifestaciones. Hoy sabemos que el autismo no es una retirada del mundo, sino más bien , una incapacidad biológica para comprenderlo, para regular la conducta y los estados afectivos y, que las manifestaciones emocionales surgen de una compleja relación entre las dificultades biológicas y la manera en que el entorno social estimula o restringe las posibilidades da cada caso particular.

Conductas tales como el mutismo selectivo (no hablar en ciertas situaciones o con personas desconocidas), la timidez excesiva, la intolerancia a la frustración, los berrinches y la falta de atención, son vistas actualmente como estrategias que los niños con trastornos de lenguaje y la comunicación utilizan para manejar la tensión, angustia o aburrimiento que les provoca el desarrollar interacciones poco eficientes con los demás.

La mayoría de los niños llega a tener la sensación de ser ineficientes o en el mejor de los casos, distintos. De esta manera, qué mejor estrategia que no hacer lo que no se sabe, llorar o hacer pataletas para dejar de ser exigido o aparentar no entender o no estar atento, para disimular mi falta de comprensión.

También es muy común que el estrés se relacione con el aumento de hormonas tales como el cortisol y la adrenalina, que se relacionan con conductas de agresión o huída, por lo que tal inundación química imposibilita al niño/a para modular de manera autónoma sus reacciones emocionales. Muchas veces, sobre todo en trastornos severos del desarrollo, los famosos berrinches o reacciones catastróficas o disruptivas, son reacciones al estrés (miedo, angustia, rabia) que provoca la estimulación, el retiro de la preferencia, el cansancio o la sobre estimulación.

Ciertas patologías, como el Síndrome de X frágil, presentan elevaciones anormales de cortisol, por lo que tienden a ser más irritables y se estresan con facilidad. Otros trastornos presentan dificultades para conciliar el sueño o presentan un sueño alterado, con la resultante de problemas cognitivos y a emocionales, junto con una mayor irritabilidad durante el día.

En relación al entorno social, el común de los adultos entrega un exceso de información verbal a los niños, explicando cada cosa e intentando razonar de modo complejo y "adulto" con los pequeños. Se cree que los niños entienden porque responden si o no frente a preguntas que se les hacen. Más aún, pueden hacer preguntas y propuestas tan extrañas del tipo "te vas aportar como un niño educado, ¿ya'". Un niño hasta los 5 años tiende a guiarse más por la entonación y la intencionalidad del adulto, que por el contenido formal. De tal manera, preguntas sugerentes como la señalada, generan respuesta de un si, que es admitido por el adulto como señal de una comprensión total y cabal del enunciado.

Sin embargo, ¿puede un niño pequeño, que además comprende poco o teme equivocarse, ponerse en el lugar del adulto para "asumir " lo que este quiere que él haga?. Recordemos las diferencias que incluso existen en los adultos, dependiendo del género, en relación a la comprensión de determinados verbos procedimentales, indirectas y lenguaje metafórico. Los niños no desarrollan la comprensión de elementos indirectos, nociones temporales complejas y causalidad, antes de los 7-8 años. Sin embargo, las grandes explicaciones de los adultos están llenas de supuesta racionalidad y complejidad, que se asume comprendida por los pequeños interlocutores.

Muchos niños y niñas con trastornos comunicativos, presentan además trastornos de integración sensorial. Esto significa que no responden al mundo de la manera en que la mayoría lo hace. Algunos pueden registrar pocos estímulos o necesitar mucha intensidad para captar lagunas sensaciones. Otros presentarán una hipersensibilidad a la más mínima variación de estímulos. Estas alteraciones pueden darse en una o más modalidades senso- perceptuales (táctil, olfativa, auditiva, propioceptiva, kinestésica, vestibular). Por esto no extraño que las familias se sorprendan frente a reacciones totalmente inesperadas frente la música, una caricia, el vestirlos, asearlos, etc. Muchas veces estas situaciones terminan en verdaderas batallas campales, con gritos, pataletas y llanto, con la respectiva angustia del niño y la frustración de sus padres.

Por esta razón es importante que las familias conozcan y exijan la utilización de enfoques sistémicos y ecológicos por parte de los terapeutas, para que sean capacitados (no sólo informados) en relación a las dificultades de sus hijos e hijas, de las consecuencias de tales dificultades y de las mejores opciones de manejo familiar.

El primer paso para manejar las dificultades emocionales de un niño con trastornos del lenguaje o la comunicación se refiere a la información que tanto los clínicos, como la familia y el entorno social, deben manejar, respectos de las alteraciones biológicas o particularidades sensoriales de cada caso.

Somos nosotros quienes debemos ponernos en el lugar de los niños, empatizando con sus frustraciones y temores, en lugar de creer que lloran o se equivocan sólo para molestarnos.

Como adulto pregúntese a sí mismo, cómo se sentiría usted si no pudiera pronunciar bien, no pudiera expresar lo que piensa o siente y, lo que es peor, no pudiera entender lo que se le dice. Más aún, cómo se sentiría, si además le estuvieran exigiendo todo el día hacer precisamente eso que le cuesta.

Imagine la cultura y el lenguaje más extraño y difícil de aprender. Piense que está abandonado/a en ese país y que no entiende nada de lo que se le habla ni lo que la gente espera que usted haga. ¿Acaso, en tan solo un par de semanas, no estaría con una depresión extrema, llorando a mares y con ganas de que le dejen tranquilo y nadie le moleste.

Si pudo hacer este ejercicio de imaginación, ya sabe como se sienten los niños con trastorno de lenguaje. Más aún, que sus problemas emocionales no son solamente causa de su trastorno, sino sobre todo, del modo en que nosotros manejamos sus dificultades, le proporcionamos un mundo organizado y predecible y, más importante, les apoyamos en su desarrollo, alentando cada logro y permitiendo que expresen su emoción dentro de los márgenes culturales que les hacemos adoptar con cada juego y acción que desarrollamos en conjunto.

Por último es necesario entender que los trastornos del desarrollo0 y del lenguaje, no son enfermedades en un sentido clásico, sino que corresponden a agrupaciones de características (signos, síntomas), las que, incluso en una misma población diagnóstica, son causadas por diversos factores, nunca de manera lineal o única.

Como ejemplo, pensemos en dos personas que lloran. Cada una puede llorar por causas distintas y sin embargo serán rotuladas como "lloronas", aun cuando el origen y significado de su llanto sea diferente.

Del mismo modo, cualquiera de nosotros puede llorar en tras o más días seguidos, cada uno por diferentes motivo, siendo catalogado de "llorón", sin importar el motivo particular de cada episodio.

Entonces, según lo expuesto,¿ es posible decir, de modo absoluto, de que un niño o niña, presenta siempre la misma conducta disruptiva, por el mismo motivo. De ser así, el problema no es sólo del niño, sino de un medio que ofrece siempre el mismo motivo de conflicto.

JUEGO, LENGUAJE Y EMOCIONES.
Si contemplamos entonces muchas de las características emocionales de los niños con trastornos de lenguaje, como una respuesta para evitar mayores frustraciones, rechazando hacer lo que les cuesta, manifestando su desagrado por lo que no entienden, o reaccionando a la frustración o la fatiga, es claro que no es posible manejar estos problemas de un modo directo o con enfoques "correctivos" o rígidos.

Los niños obedecen a los principios de placer (hago aquello que me gusta o me divierte) ,de economía (hago lo más fácil y rápido) o de familiaridad y novedad( hago lo que conozco o me intereso por lo nuevo) por lo que es obvio que obtendremos mejores resultados, en lo referente a las emociones, si incorporamos aspectos como reglas de conducta o normas de comportamiento y actitudes, dentro de situaciones de juego y no solamente como limitaciones impuestas desde fuera.

Otro aspecto a considerar a favor del juego, es que jugar es muy distinto de frustrarse. Jugar es hacer lo que me gusta, es aprender a disfrutar lo que me cuesta un poco más, hasta hacer del aprendizaje algo entretenido y, por tanto, algo que me permite compartir con personas, aun cuando exista un alto nivel de exigencia social.

Si por ejemplo, se propone que el que se para pierde un turno, o el que habla vuelve a empezar, o el que se enoja no juega, cada vez que la actividad es muy motivante y entretenida, los niños decidirán asumir esas reglas de comportamiento ce modo activo, ya que les resulta imprescindible para seguir jugando. De este modo, más que imponérseles reglas de comportamiento, son los niños quienes incorporan de modo natural ciertas conductas y actitudes, sin necesitar un control estricto, rígido o agresivo por parte del adulto.

Para el caso de niños con trastornos mayores, el hecho de enseñarles a jugar de modo diferente con un mismo objeto, o a manipular diversos materiales, permite que aumente el rango de intereses y motivaciones, a la vez que ayuda a desarrollar una conducta y emocionalidad más flexible. Esto resultará a la larga en niños cuyo comportamiento entrega más elementos para poder trabajar o estimularlos, junto con el hecho de tener mayores oportunidades de ser consolados y poder así manjar la frustración frente a las dificultades cotidianas.

Es fundamental que cada niño/a pueda interesarse por muchas cosas, compartir actividades con otros y poder participar por períodos de al menos 5-10 minutos en cada juego. A esta capacidad básica para la interacción humana se le llama Acción Conjunta y corresponde al primer objetivo a desarrollar en casi la mayoría de los niños con dificultades de comunicación o interacción social.
Luego de lograda, la acción conjunta permite generar instancias de juego colaborativo, alternancia de turnos y roles y compartir juego simbólico. Todo esto estará mediado por la comunicación no verbal y el lenguaje, facilitando el aprendizaje significativo y funcional. Es importante que lo que se aprende, sobre todo en relación al lenguaje y la comunicación, le sirva a los niños para obtener cosas, acciones , información o atención, a la vez que puedan usarlo para dar órdenes, modificar la conducta de los demás o comprender sus propios estados emocionales.,

RECOMENDACIONES PARA EL MANEJO DE CONDUCTAS DISRUPTIVAS.
En primer lugar, es necesario determinar y describir lo mejor posible los siguientes aspectos:
• La conducta disruptiva.
• La reacción del entorno social.
• Los resultados de tal reacción.
• Los elementos que rodean la conducta (qué pasó antes, durante y después).
• Las posibles motivaciones del niño.
• Cuanto tiempo dura la conducta negativa.
• Características sensoriales.

Luego de esto, es posible generar hipótesis acerca de lo que origina una conducta, intentando además relacionarla con posibles condicionantes biológicos (fatiga, enfermedad, perfil sensorial, sueño, etc.).

Una vez descritos los aspectos anteriores y generado las hipótesis, se puede intentar el uso de procedimientos correctivos. Algunos serán de tipo más invasivo, intentando contener físicamente al niño, entregando estímulos sensoriales desagradables (castigo positivo), retirando lo que el niño quiere (castigo negativo). Procedimientos menos invasivos, pueden incluir desvío de atención, reducir la exigencia o complejidad de la actividad, dejar que el niño llore mientras hace algunas actividades.

Es importante que tanto los terapeutas, como las familias y profesores, conozcan los enfoques conductual, cognitivo y pragmático, a fin de tener un amplio abanico de estrategias para lidiar con la emocionalidad desatada de un niño.

Sólo a modo de síntesis, es posible señalar las siguientes acciones a seguir, en caso de berrinche, pataleta o agresión a sí mismo, otros o destrucción del medio físico. Las estrategias se enumeran en sentido progresivo, pudiendo utilizarse de modo aislado, conjunto o gradual.

I.-Técnicas "No Invasivas"( se usan al inicio o en manifestaciones menos intensas):
• Desvío de atención: ofrecer otros objetos, realizar otras actividades en frente del niño, manifestando interés y placer por el nuevo foco de acción.
• No atender: no atender la manifestación hasta que cese por sí sola (saciamiento), ofrecer otra acción y reforzar socialmente al niño por la nueva conducta, para que "aprenda" a obtener atención mediante comportamientos socialmente adecuados.
• Disminuir la exigencia o la complejidad: disminuyendo estos aspectos en cada actividad, es posible que el niño se module al entender y poder manejar la actividad. Todo cambio de actitud se debe reforzar socialmente.
• Referencia Social: Es importante mantener un rostro tranquilo o alegre para que el niño no se contamine con la ansiedad del adulto. A lo más un rostro más severo al inicio, seguido por cambios favorables frente a la más mínima modificación de la conducta infantil.
• Time out/aislamiento: En caso de llanto extremo, para prevenir o disminuir la "pataleta", es recomendable buscar un lugar en el que el niño pueda llorar, sin dañarse (sillón, colcha, silla), acompañándolo y evitando que se retire de ahí. El efecto, generalmente en pocas aplicaciones, es que el niño llore, pero disminuya los movimientos o agresiones, se module y pueda volver a otra actividad. La diferencia con la formulación original del time out (tiempo fuera) se refiere a que se entrega atención cada vez que el niño disminuye la intensidad de su conducta

II.-Técnicas "Invasivas"( usadas en manifestaciones más intensas o de mayor duración:
• Contención física: El abrazo intenso, por más de 20 segundos, tiende a generar sustancias químicas (dopamina, serotonina) que aquietan la reacción. En el peor de los caso, el abrazar y dejar que el niño llore, le permite manifestar sus emociones, sin tirarse al suelo, agredirse o agredir a su entorno, abriendo la puerta a un manejo posterior.
• Castigo positivo: Por el término castigo sólo se entiende el entregar estímulos o consecuencias desagradables ante la presencia de conductas disruptivas. No se quiere implicar aquí el uso de la fuerza física o el castigo físico (golpear es tener la fuerza, no la razón). Castigos adecuados son ordenar lo que se bota, botar cosas y que las ordenen, lavar la loza, entregar objetos, etc (práctica positiva). También la contención física actúa al comienzo como castigo y luego como apoyo.
• Castigo negativo: muy utilizado, consiste en retirar lo que el niño desea frente a la manifestación disruptiva y reingresarlo frente a los cambios adecuados.
• Saciamiento: Consiste en permitir o entregar al niño muco de la manifestación inadecuada hasta que le incomode. Por ejemplo, en el caso de niños que se tiran al suelo, el no dejarlos pararse, tiene el efecto de que se levanten sin tener que cargarlos. Si el niño bota cosas, se le ayuda a botar más objetos y se le hace recoger. Si un niño salta en la pataleta, se le hace saltar por más tiempo.
• Referencia social: Antes y después de la aplicación de un procedimiento invasivo, es conveniente mostrar un rostro más severo, para que en el futuro se le asocie con las consecuencias del berrinche. Así, sólo el rostro o tono de voz, servirá para aminorar las manifestaciones.

Estas son sólo recomendaciones, recordando que cada niño tiene una biología e historia particulares y que no existen recetas de manejos, sino que buenas descripciones diagnósticas que permitan entender cada manifestación en su contexto inmediato y contemplando las posibles bases neurofisiológicas implicadas.

RECOMENDACIONES GENERALES PARA JUGAR CON NIÑOS CON TRASTORNO SEVERO DE LENGUAJE.
De lo expuesto, es necesario recordar que el primer paso será siempre, desarrollar la acción conjunta, que permita el juego colaborativo, simbólico y social.
En el caso de que existan pocas habilidades comunicativas y/o verbales se recomienda:
• Escoger un material simple, que pueda ser manipulado fácilmente por el niño.• Usar juguetes que permitan alternar turnos (encajes, puzzles, muñecos).
• Usar animales, muñecos y objetos cotidianos para construir acciones cotidianas dentro del juego (lavar, comer, dormir, etc.).
• Intentar mantener la actividad con un solo tipo de materiales o situación por al menos 5 minutos.
• Usar un lenguaje simple, de frases cortas, indicando y nombrando los objetos a usar, de modo reiterativo, para que el niño entienda claramente y pueda incluso repetir algunos gestos o palabras.
• En ocasiones, jugar en espacios reducidos y con pocos objetos, para que el niño atienda a las acciones y las personas de modo regular.
• Incorporar nuevos juegos o materiales de modo progresivo, pero lento, para diversificar los intereses del niño.
• Premiar con abrazos o elogios el buen comportamiento.
• Ante rabietas, pataletas o agresiones, suspender el juego. Conviene hacerlo ordenar todo (le guste o no) a modo de consecuencia negativa de su mal comportamiento. Ofrecerle volver a jugar una vez calmado.
Para el caso de niños con habilidades verbales:
• Escoger juegos o materiales que permitan turnos, roles y que puedan incorporar lenguaje.
• Equivocarse para que el niño nos corrija.
• No entender, para que el niño nos explique.
• Negociar reglas de conducta como normas del juego (el que habla, se para, etc., pierde).
• Otorgar el rol directivo al niño para que verifique si lo hacemos bien o cumplimos las normas.
• Variar la frecuencia de triunfos y derrotas. Cuando el adulto pierde, mostrarle al niño diversas formas de reacción frente a la frustración, para luego incorporarlas a las normas de conducta.
• Variar las personas o pares que puedan ser incorporados a los juegos.
Es importante recordar que la emoción surge de la interacción entre los aspectos biológicos heredados y las maneras de vincularse con los demás. Por esta razón, siempre que nos encontremos frente a un niño o niña con problemas de lenguaje y comunicación, el mayor esfuerzo para la interacción habremos de ponerlo nosotros, ayudando a los menores a observar, identificar y manifestar todo tipo de emociones, para que puedan construir un desarrollo social y afectivo lo más completo posible.
Por último, nuestra actitud debe ser regular, coherente con los límites que vamos poniendo y con un sentido gradual de exigencia. Generalmente, los logros son progresivos, por lo cual, los adultos necesitamos, tanto como los niños, prepararnos para enfrentar la frustración frente a las dificultades que el manejo conductual presenta, a terapeutas, profesores y, por sobre todo, al entorno familiar. Este último, debe actuar de manera concertada, apoyando no sólo la terapia, sino, que también, los límites y reglas que los padres proponen, ya que son estos últimos, los que deben y necesitan convivir diariamente con sus hijos/as y sus dificultades.


Fuente original: http://ceril.cl/P97_problemas_emocionales.htm
por :Miguel Higuera Cancino Licenciado en Fonoaudiología U. de Chile / Magister en Pedagogía Universitaria U.Mayor / Docente Universidad Mayor. /Ceril / Octubre 2007


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