logocerebral publicó:" Me permito en esta entrada utilizar un título que se asemeja al blog creado por Almudena del Valle (Pon un logopeda en tu vida), logopeda creativa, de ideas propias, enorme formación y conocimientos ilimitados. Compañera, es por una buena causa. Tras t"
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ASOCIACIÓN SIN ÁNIMO DE LUCRO DE APOYO A LA DIVERSIDAD. ENTIDAD EXENTA DE IVA. LA ASOCIACIÓN GEA NO SOLICITA DONATIVOS EN LA VÍA PÚBLICA, LAS PERSONAS QUE LO ESTÁN HACIENDO NO PERTENECEN A ESTA ASOCIACIÓN. NO COLABOREN CON ELLOS POR FAVOR
lunes, 2 de mayo de 2016
Greenpeace, tras acceder a documentos secretos del TTIP: “España y la UE nos engañan”
NOTA: ESTA INFORMACIÓN ES DE SUMA IMPORTANCIA PARA NUESTRO DÍA A DÍA
cesar publicó:" Greenpeace Holanda hará públicos este lunes los documentos, hasta ahora altamente secretos, que permiten a la ciudadanía europea conocer el contenido y las decisiones tomadas en las últimas negociaciones entre la UE y los EE.UU. para el llamado "
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Fibromialgia y sueño
fibromialgiamelilla publicó:""
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GSIA, Infancia y Adolescencia
GSIA, Infancia y Adolescencia |
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Posted: 01 May 2016 12:16 AM PDT
PICUM publicará periódicamente historias y frases en forma escrita o a través de los recursos multimedia desde hoy hasta el Día Universal del Niño en noviembre. Hafidh es de Argelia. Llegó a Francia cuando tenía 16 años y vivía con su hermano. En Francia, los niños no se consideran en situación irregular hasta su mayoría de edad. No obstante, Hafidz constantemente vivía con miedo |
Las novedades del día en ecocosas.com
Las novedades del día en ecocosas.com | |
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Posted: 01 May 2016 11:50 AM PDT
La verdolaga, Portulaca oleracea, es una de esas plantas mal llamadas malezas, que aquí en ecocosas nos gusta llamar buenazas. Crece espontanea en casi cualquier rincón, al sol o a la sombra, en suelos pobres, piedra, arena, en cualquier esquina, contra una pared, en el patio trasero y hasta en las baldosas rotas de la acera. La verdolaga es comestible y medicinal, sus hojas son pequeñas y carnosas, de color verde brillante y forma oval. Los tallos y ramas son color púrpura-pardo y la planta crece, |
domingo, 1 de mayo de 2016
EL ACOSO , PALABRA ESPAÑOLA PARA DEFINIR PARTE DE LA INTOLERANCIA
Luis Rojas Marcos (Profesor de Psiquiatría, Universidad de Nueva York)
Como el cáncer o el terrorismo, que tanto tememos pero que la costumbre nos obliga a anticipar, la violencia escolar también forma parte del catálogo vigente de horrores predecibles.
En abril de 1999, dos adolescentes de la escuela de Columbine, Colorado, armados hasta los dientes, mataron a doce alumnos y un profesor antes de suicidarse.
Justo tres años más tarde un estudiante del instituto Gutemberg, Erfurt, asesinaba a tiros a a trece profesores, dos condiscípulos, una secretaria, un policía y, a continuación, se quitaba la vida. Y hace unos dias, en Red Lake, Minnesota, Jeff Weise, de dieciseis años, ejecutó a sus abuelos en casa y después se fue al colegio, donde acribilló a cinco compañeros, una profesora y un guarda. Acto seguido se disparó mortalmente en la cara.
Estas espeluznantes matanzas nos espantan, nos duelen, y echan por tierra las expectativas más básicas sobre el comportamiento humano.
Aun así su impacto en la sociedad es efímero.
Con independencia de los cadáveres que acaben esparcidos por las aulas, la indignación colectiva se disipa a los pocos meses.
Como el cáncer o el terrorismo, que tanto tememos pero que la costumbre nos obliga a anticipar, la violencia escolar también forma parte del catálogo vigente de horrores predecibles.
En abril de 1999, dos adolescentes de la escuela de Columbine, Colorado, armados hasta los dientes, mataron a doce alumnos y un profesor antes de suicidarse.
Justo tres años más tarde un estudiante del instituto Gutemberg, Erfurt, asesinaba a tiros a a trece profesores, dos condiscípulos, una secretaria, un policía y, a continuación, se quitaba la vida. Y hace unos dias, en Red Lake, Minnesota, Jeff Weise, de dieciseis años, ejecutó a sus abuelos en casa y después se fue al colegio, donde acribilló a cinco compañeros, una profesora y un guarda. Acto seguido se disparó mortalmente en la cara.
Estas espeluznantes matanzas nos espantan, nos duelen, y echan por tierra las expectativas más básicas sobre el comportamiento humano.
Aun así su impacto en la sociedad es efímero.
Con independencia de los cadáveres que acaben esparcidos por las aulas, la indignación colectiva se disipa a los pocos meses.
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