Si nos dejamos llevar por la comodidad y compramos sin criterio podemos llevarnos sorpresas como esta:
Cilantro que no es tal
Ahí lo tienes unas inocentes hierbas convertidas en un pseudoalimento que solo beneficia al bolsillo de quien lo vende.
Glucosa,
glicerol (un alcohol),
aceite vegetal (sin determinar así que espérate lo peor)
suero lácteo en polvo, lactato de sodio (una
sal sódica del
ácido láctico producida mediante
fermentación de azúcares del
maíz o remolacha y que puede inducir ataques de pánico en personas con ansiedad crónica)
sal marina, antioxidantes (vitamina C) y como espesante un
goma de xantan, un azúcar muy usado en la cocina asiática porque no sabe dulce.