martes, 21 de julio de 2009

LA EDUCACIÓN

Educar es ayudar a desarrollar todos los potenciales de que dispone el ser humano. Conlleva formar e informar, transmitir conocimientos y promover actitudes. Sembrar en los hijos el deseo de aprender, para que el día de mañana y en la medida de lo posible, sean dueños de su propio destino. Busca alcanzar mayores cotas de libertad y autonomía.
Educar no es una ciencia, es un arte. Es crear, es compartir preguntas y respuestas. Es dar ejemplo, es intentar hacer ver la dimensión cósmica de las emociones, transmitir el amor a las palabras. Hacer disfrutar con cada obra de arte, es explicar que la muerte es inevitable, pero que la vida continua, que tan humano como hablar es el reír y el llorar, que hay que disfrutar con la delicadeza de los matices, que las palabras han de expresar ideas, que circunscribir la vida al mundo biológico es reducirla casi a la nada. Educar permite enseñar a mirar las lejanías galácticas y fijar la atención en el crecimiento de la hierba. Para educar es esencial el sentido común. A educar se aprende educando. Preocupándose por hacerlo bien. Siendo consciente de las propias limitaciones y transmitiendo a los hijos la disponibilidad, el amor y la realidad de que se es humano y, por tanto, no perfecto, que nosotros también somos débiles y precisamos en ocasiones que nos oigan y apoyen. Alguien dijo que educar es como tener jabón entre las manos. Si se aprieta, sale disparado; si se es suave, se escurre. Hay que educar: en el honor; en la palabra dada que se cumple; en la fidelidad; en la verdadera amistad; en la dignidad; en el dominio de sí mismo. La interiorización de reglas, valores y juicios es una parte importante del desarrollo social y moral. Ser (persona) es mucho más importante que tener (objetos). Motivarse para vivir el día a día, ilusionarse con las pequeñas cosas, tener afán de superación, compartir buen humor resulta fundamental. Ser (persona) supone adquirir y cumplir los compromisos, interesarse de verdad por los demás, entender lo esencial de la vida, ser respetuoso consigo mismo y con los demás, disfrutar del ocio y del trabajo bien hecho. Ser (persona) conlleva no ocultar los errores o acciones mal realizadas, aunque como consecuencia se reciban sanciones. Ser es solidaridad, sensibilidad, apreciación de las artes, de los animales, de la naturaleza. Capacidad para perdonar, interés por lo grupal, buscar la armonía, el equilibrio. Ser es emocionarse con un gesto, mirar la historia, contemplar las distintas culturas. Ser es aceptar nuestra finitud, entender el papel del ser humano en el amplio mundo, relativizar la importancia del yo. Es buscar la felicidad en lo sencillo, aceptar los malos momentos. Crecer. Javier Urra

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